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CÓMO siente un jardín

Javier Mariátegui / 180 asistentes
Javier Mariátegui

 

“No veo otra manera de mirar un jardín, que como una aventura creativa”

 

Contenido de la charla

El jardín es libre de pensar y sentir, hasta de vivir. Por mucho que el dueño, o el paisajista, o el mismo jardinero quieran domarlo, él tiene vida propia y nos sorprende con enseñanzas que algunos podemos intuir o descubrir.
En la creación siempre hay dos caminos. El fácil y el difícil. El del paisajista siempre es el segundo pues tiene que aportar el valor de la capacidad de sorprender.
La misión de un paisajista, nos contó Javier Mariátegui,  es crear un gran escenario. Un teatro de luz, de sombras, de paisajes. El jardín es como una gran escultura, que cambia como ella quiere… y la mayoría de las veces, no como tú te lo habías imaginado.
“Sorprende el que tiene soluciones sencillas para problemas complicados, el que mira de una manera personal, el que descubre cosas que todos tenemos delante de las narices y no vemos… creo que la simplicidad es muy reveladora” nos dijo Javier.
Normalmente un amateur piensa a hora de poner su jardín en las plantas que ha de comprar, en fotos que ha visto de otros jardines, imágenes de internet,,, pero esto no es más que copiar, y cada jardín debe ser único, debe transmitir una idea, que comunique al que lo vive, o lo visita. Una forma de ver y sentir.
Un jardín nace desde un garabato. Es algo muy intuitivo y nada racional, y desde allí nace todo lo demás. No existe ninguna fórmula, es mejor dejar que hablen las propias emociones.
Javier Mariátegui ya no puede vivir sin sus jardines. Por eso el jardín se ha convertido en su filosofía de vida, lo que mueve sus intereses, y lo que le hace evolucionar hacia nuevos descubrimientos. Está convencido que si uno se sumerge en el jardín, se mancha las manos con la tierra, la huele después de haber llovido, planta con sus propias manos, recoge sus frutos… descubrirá una filosofía que te acompañará toda la vida.
En conclusión debemos pensar que cuando creamos un jardín estamos creando vida. Nos convertimos en dioses y somos capaces de cambiar la realidad y transformarla… pasamos a formar parte del club de creadores.
¿Existe alguna aventura más apasionante que hacer realidad un sueño?
 
 

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